El embajador de Irán en México, Abolfazl Pasandideh, informó que 15 miembros del seleccionado nacional de fútbol y su cuerpo técnico no han recibido autorización para ingresar a Estados Unidos, a solo una semana de su debut en el Mundial FIFA 2026.
Pasandideh señaló que las autoridades estadounidenses no han explicado las razones de esta situación. La selección iraní usará Tijuana como base y viajará por vía aérea a sus partidos en EE. UU.
Quienes sí tienen permisos migratorios cuentan con restricciones que limitan su estancia a lo necesario para jugar y abandonar el país el mismo día. Esto representa una desventaja frente a otras selecciones que pueden concentrarse cerca de sus sedes.
El embajador describió esto como un desafío, considerando el desgaste físico y logístico. Irán solicitará la intervención de la FIFA y agradeció el apoyo de México en un contexto de tensiones geopolíticas.
Las autoridades iraníes creen que estas restricciones contradicen los compromisos de los países organizadores de eventos deportivos. A pesar de los esfuerzos de FIFA para facilitar la participación, la falta de integrantes clave podría afectar el desempeño del equipo.
Pasandideh agradeció especialmente a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, destacando que la ciudad ha sido un entorno seguro para su selección.
Las relaciones entre EE. UU. y Teherán han estado marcadas por tensiones, sanciones y conflictos. Además, la selección ha enfrentado dificultades para realizar partidos de preparación.
El embajador expresó el interés de organizar actividades para que los residentes de origen iraní y la población de Tijuana se relacionen con el equipo, siempre bajo la autorización de la FIFA.
Irán jugará contra Nueva Zelanda el 15 de junio en su primer partido, lo que presenta un desafío político para la FIFA. «Buscamos paz y amistad con todo el mundo», concluyó el embajador.








