La ceremonia previa al partido entre México y Ecuador incluyó un emotivo momento. Se guardó un minuto de silencio por las víctimas de los sismos en Venezuela. Los aficionados en el Estadio Azteca respondieron a este gesto con la frase: “¡No están solos!”.
Tras la ceremonia de los himnos nacionales de Ecuador y México, el ambiente se tornó más animado. Los asistentes rompieron la solemnidad con un grito solidario.
Las cámaras mostraron al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y a Mikel Arriola, comisionado de la Federación Mexicana de Futbol, uniéndose al clamor.
El partido, que sufrió un retraso de una hora debido a una tormenta eléctrica, comenzó a las 20:00 horas.







