En Morelia, Michoacán, un notable aumento del 35% en las solicitudes de adopción de aves de granja ha generado preocupación en los sectores animalistas. Este fenómeno, impulsado por la popularidad del pato Merlín, ha llevado a la organización Generando Hogares de Amor para Animales Desprotegidos (GHAPAD) a alertar sobre el riesgo de que estas aves sean consideradas objetos de moda.
La presidenta de GHAPAD, Esmeralda Cerda Pizano, ha expresado su preocupación por la cosificación de los animales y el desinterés en su bienestar. Históricamente, las solicitudes de adopción de especies como gansos y patos eran escasas y provenían de personas con espacios adecuados. Sin embargo, la tendencia actual ha llevado a un incremento de solicitudes inusuales, a menudo sin la debida consideración por las necesidades específicas de estos animales.
Cerda Pizano ha denunciado la aparición de la comercialización de gansos y patos en mercados, criticando la falta de conciencia social sobre sus cuidados. Ha instado a la población a evitar ver a los animales como meros accesorios de moda. Además, cuestionó a la presidenta municipal de Quiroga por sumarse a esta tendencia sin implementar políticas públicas efectivas para la protección animal.
La activista hizo un llamado a los servidores públicos a actuar de manera responsable y evitar conductas que fomenten la cosificación y el maltrato animal. Subrayó que los animales son seres sintientes que requieren atención y cuidados permanentes, y no deben ser utilizados como herramientas de popularidad ni estrategias políticas.
La situación recuerda fenómenos anteriores, donde la moda por ciertos animales resultó en abandonos masivos, resaltando la necesidad de enfoques más humanos y responsables en la adopción y cuidado de los animales.









