Las fuerzas estadounidenses han lanzado una nueva ofensiva contra Irán con el fin de reducir su capacidad de ataque a buques comerciales en el estrecho de Ormuz. Esta acción se lleva a cabo en respuesta a un bombardeo previo iraní contra un barco con bandera de Chipre en la misma área.
Desde la mañana del domingo, el Comando Central del Ejército de Estados Unidos (Centcom) ha reportado ataques en los que se han empleado municiones de precisión desde aviones de combate, drones y buques navales. Hasta el momento, se han atacado alrededor de 140 objetivos militares iraníes, incluyendo instalaciones de misiles, capacidades navales y redes de comunicación.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado que las acciones buscan asegurar el libre tránsito en el estrecho de Ormuz, a pesar de que Irán ha declarado que ha cerrado la zona. Trump también comentó que la situación permanecerá bajo vigilancia, denominando a los líderes iraníes como «muy malvados y enfermos».
Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán ha advertido que cualquier interferencia extranjera en el estrecho será respondida de manera contundente. Esto se enmarca en un contexto de tensiones crecientes en la región, que afectan la seguridad del tráfico marítimo.










