Una explosión generada durante una prueba en la base de SpaceX en Brownsville, Texas, causó asombro entre los habitantes de Matamoros, Tamaulipas, quienes observaron una impresionante bola de fuego en el cielo. La nave Starship 36 de la compañía, propiedad de Elon Musk, experimentó una falla técnica que resultó en una liberación de energía controlada.
Según informes oficiales, la detonación no dejó heridos, aunque los daños materiales fueron significativos en ambos lados de la frontera, especialmente en la zona fronteriza donde se reportaron ventanas destruidas en edificios cercanos. La explosión ocurrió alrededor de las 23:00 horas, generando preocupación entre los residentes, quienes no esperaban un evento de tal magnitud.
SpaceX comunicó que, a pesar de las perturbaciones causadas por la onda expansiva, no se registraron daños serios a la población, centrándose en la importancia de estas pruebas para el desarrollo de sus proyectos aeroespaciales.


