Cientos de policías y trabajadores del gobierno de la Ciudad de México bloquearon el acceso al Estadio Azteca este jueves, impidiendo el avance de los manifestantes que se dirigían al lugar. El cierre de vialidades se realizó en el cruce con avenida División del Norte, utilizando camiones, vallas metálicas y una fuerte presencia policial.
Se instalaron dovelas de cemento para prevenir que los manifestantes intentaran romper el cerco. Frente a este bloqueo, aproximadamente 200 personas, vestidas de blanco y autoidentificadas como “cinturón de paz”, se posicionaron para contener la situación, lideradas por Diego Alberto Hernández, delegado de Programas del Bienestar en la CDMX.
Durante un intento de entrevista con el funcionario, un grupo de mujeres del “cinturón de paz” impidió la comunicación con los medios, creando un ambiente tenso. Los manifestantes, visibles molestos, comenzaron a lanzar piedras y pintura hacia Hernández, quien buscó refugio mientras las mujeres intentaban protegerlo.
A medida que la situación se intensificó, los manifestantes intentaron prender fuego a los camiones de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Ante esto, los policías respondieron con polvo extintor para contener los conatos de incendio. A la una de la tarde, tras un tiempo sin poder avanzar, los manifestantes decidieron regresar hacia el metro Taxqueña.








