En Guanajuato, el comienzo de la Copa del Mundo no genera la misma euforia entre las familias mexicanas en Estados Unidos. En el condado de Los Ángeles, California, el interés por el evento deportivo se ve opacado por el temor a los operativos de control migratorio que llevan a cabo agencias como el ICE. La activista Martha Esquivel, originaria de León, menciona que muchos migrantes eligen permanecer en casa durante el Mundial para evitar el escrutinio de las autoridades.
Esquivel, quien reside en Estados Unidos desde 1995, comparte que, aunque los partidos se transmiten en televisión, hay una notable disminución en la asistencia a eventos públicos. Esta situación se debe a un ambiente de represión que afecta principalmente a la comunidad latina y mexicana, generando un profundo miedo que trasciende a aquellos con estatus migratorio irregular.
Los operativos de ICE, que no siempre se basan en antecedentes penales, fomentan un clima de vigilancia que diversifica la forma de celebrar, limitando las interacciones comunitarias en las festividades públicas. La mayoría de quienes se animan a asistir a eventos son ciudadanos o residentes con situación migratoria regular. El resto opta por ver los partidos desde sus hogares.
Fernando Zamora, esposo de Esquivel y residente en el país desde hace 46 años, también expresa su desencanto. Critica la militarización y los intereses comerciales que eclipsan el espíritu del torneo, señalando que la presencia de ICE en las cercanías de los estadios exacerba la tensión existente en la comunidad.
A pesar de estas barreras, este matrimonio mantiene su orgullo por su país de origen. Ambos comparten la importancia de ver el Mundial como un ejercicio de memoria y cultura familiar. Martha menciona que, aunque no se identifiquen con los gobiernos, sí lo hacen con su nación y sus tradiciones.
En el contexto más amplio, el secretario de Relaciones Exteriores de México, Roberto Velasco Álvarez, informó que aproximadamente 14 mil mexicanos permanecen detenidos en centros de ICE y CBP, esperando ser repatriados o resolver recursos legales que impidan su deportación. La Cancillería continúa solicitando esclarecimientos sobre incidentes recientes que involucraron muertes de mexicanos bajo la custodia de las autoridades migratorias estadounidenses.
La situación presenta un panorama complejo para las comunidades de estatus mixto, donde el verdadero partido se juega diariamente en un entorno de incertidumbre y temor, mientras la pasión por el futbol sigue presente en el corazón de aquellos que migraron en busca de mejores oportunidades.








