La caja negra del avión libio que se estrelló cerca de Ankara fue localizada y confirma la muerte del jefe del Estado Mayor libio, Mohamed Ali Al‑Haddad, junto a varios altos militares de su delegación.
Equipos turcos hallaron el registrador de voz y la caja negra entre los restos del Falcon 50 que transportaba a cinco oficiales libios y a la tripulación.
Una delegación libia, incluidos familiares de las víctimas, llegó al lugar mientras las tareas de inspección y rescate se intensificaban con la llegada de la luz del día.
Unos 400 efectivos, alrededor de 100 vehículos y siete aeronaves participan en las labores; la gendarmería mantiene un perímetro de seguridad y prohíbe el acceso civil.
Según las autoridades, el avión había partido de Ankara y avisó a la torre de control de una emergencia por un fallo eléctrico antes de solicitar un aterrizaje de emergencia y precipitarse en un campo a unos 85 kilómetros al sur de la capital.
El primer ministro libio reconocido internacionalmente confirmó la muerte de Al‑Haddad y calificó el siniestro de “gran tragedia” y una pérdida para la nación y las Fuerzas Armadas.



