En Minab, provincia de Hormozgan, un ataque contra la escuela primaria de niñas Shajareh Tayyebeh dejó 85 muertos, informó la fiscalía local, lo que convierte el suceso en una tragedia de gran impacto para la comunidad afectada. El elevado número de víctimas ha generado consternación entre autoridades y habitantes de la ciudad.
Las autoridades iraníes condenaron el ataque y el presidente iraní calificó el hecho de «acto bárbaro», afirmando que constituye una nueva página en una serie de crímenes contra la población civil. Voces oficiales subrayaron el dolor por la muerte de estudiantes inocentes.
El incidente se enmarca en una escalada de violencia regional: según comunicados oficiales, Israel y Estados Unidos lanzaron ataques contra objetivos en Irán y se reportaron explosiones en Teherán, Tabriz e Isfahán. A su vez, autoridades iraníes informaron del lanzamiento de misiles y drones contra bases militares estadounidenses en Baréin, Catar y Emiratos Árabes Unidos, así como contra centros militares en territorio israelí.
En la capital se observaron escenas de caos con tráfico detenido, padres recogiendo a sus hijos en colegios y largas filas en cajeros automáticos; además, las autoridades cerraron el espacio aéreo y se registraron cortes en el servicio de internet. Estas medidas han dificultado la movilidad y la comunicación de la población.
No ha sido posible verificar de forma independiente el alcance de los ataques ni acceder a los lugares afectados, ya que las autoridades no han permitido la presencia de medios internacionales en las zonas alcanzadas. Las versiones oficiales continúan siendo la principal fuente de información disponible sobre los hechos.








