El exgobernador de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre Rivero, ha sido vinculado a proceso por su presunta participación en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. La decisión fue tomada por el juez de control Mario Elizondo Martínez tras una audiencia que duró más de 15 horas.
Durante la audiencia, la defensa intentó evitar la vinculación al presentar 31 datos de prueba, argumentando la falta de sustento en las declaraciones de dos testigos protegidos de la Fiscalía General de la República, quienes afirmaron que Aguirre ordenó ocultar y destruir evidencia relacionada con los hechos del 26 de septiembre de 2014. El abogado defensor, Guillermo Barradas, lamentó la decisión del juez, señalando la fragilidad del sistema de justicia.
La audiencia se realizó en el Centro de Justicia Penal del Altiplano y contó con la presencia de los padres de los normalistas. La FGR ha vinculado al exmandatario con delitos de desaparición forzada y contra la administración de la justicia. El proceso judicial, que se inició después de un retraso, concluyó en la madrugada.
La defensa presentó dos testigos a favor de Aguirre, quienes afirmaron que este no se encontraba en Guerrero en la fecha de los hechos. Además, cuestionaron una geolocalización presentada por la fiscalía, señalando que pertenecía a un teléfono que no era del exgobernador.
Los testimonios de la ex visitadora del Poder Judicial y otros indicaron que los videos de las cámaras de seguridad del Palacio de Justicia de Iguala fueron sustraídos y entregados a Aguirre. Ambas testigos manifestaron haber sido amenazadas por el exgobernador.
A pesar de las inconsistencias señaladas por la defensa, el juez determinó vincular a proceso al exgobernador. La próxima audiencia está programada para diciembre, mientras Aguirre permanecerá en el penal federal del Altiplano.







