El magistrado del Tribunal Supremo español Pablo Llarena dejó sin efecto este martes 6 de octubre de 2026 la orden nacional de busca, captura y detención contra el expresidente catalán Carles Puigdemont, por lo que el líder independentista puede regresar a España después de casi nueve años en Bélgica. La decisión elimina el principal impedimento judicial que mantenía su salida del país desde finales de octubre de 2017.
La resolución se emitió menos de una hora después de que el pleno del Tribunal Constitucional español avalara la amnistía del delito de malversación para dirigentes del movimiento independentista catalán. Con ese pronunciamiento, el juez Llarena dictó un auto para retirar de inmediato las órdenes que también estaban vigentes contra los exconsejeros del gobierno catalán Antoni Comin y Lluis Puig, procesados por rebeldía.
El levantamiento de las órdenes fue decretado sin esperar la publicación de la sentencia del Tribunal Constitucional en el Boletín Oficial del Estado. En términos prácticos, esto permite que Puigdemont abandone Bélgica y entre nuevamente en territorio español sin quedar sujeto a la orden nacional de detención que había condicionado sus movimientos durante los últimos años.
¿Qué antecedentes explican el exilio de Puigdemont?
Puigdemont llegó a Bélgica tres días después de que el Parlamento de Cataluña aprobara una declaración de independencia y de que el gobierno español suspendiera la autonomía catalana, a finales de octubre de 2017. Desde entonces permaneció en ese país mientras las autoridades españolas mantenían activas las órdenes de detención relacionadas con el proceso independentista.
Su permanencia en Bélgica solo tuvo una excepción conocida: en agosto de 2024 regresó de manera sorpresiva a Barcelona para ofrecer un discurso cerca del Parlamento de Cataluña, con motivo de la investidura de Salvador Illa como nuevo presidente de la Generalitat. Después de esa intervención volvió a salir de España.
Tras conocer las resoluciones judiciales, el expresidente de la Generalitat anunció una declaración institucional desde Waterloo, Bélgica, para fijar su postura sobre las decisiones del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo. La comparecencia será el siguiente pronunciamiento público de Puigdemont después del cambio en su situación legal.
- Punto clave / Qué ocurrió: El Tribunal Supremo dejó sin efecto la orden nacional de detención contra Carles Puigdemont.
- Impacto o alcance: El expresidente catalán y los exconsejeros Antoni Comin y Lluis Puig ya no enfrentan esas órdenes nacionales por los hechos señalados.
- Qué sigue: Puigdemont ofrecerá una declaración desde Waterloo y deberá continuar el trámite derivado de la sentencia del Tribunal Constitucional y su publicación oficial.
Por ahora, la medida judicial abre la vía para el retorno de Puigdemont a España, aunque el desarrollo del proceso dependerá de la publicación de la sentencia constitucional y de las actuaciones oficiales posteriores. Su situación se mantiene como uno de los asuntos centrales del conflicto político y judicial derivado del independentismo catalán.



