La «Diarrea Explosiva», aunque ha cobrado la vida de dos personas en Michigan, no se considera una amenaza vital, según el médico epidemiólogo de la UdeG, Carlos Alonso Reynoso. Si bien no es una enfermedad letal en sí misma, puede afectar significativamente la salud diaria, generando deshidratación y complicaciones que pueden requerir atención hospitalaria.
En Estados Unidos, de más de cuatro mil casos reportados, aproximadamente el 10% ha requerido hospitalización, lo que subraya la importancia de seguir de cerca la evolución de esta patología. En México se han documentado 33 casos, incluyendo dos en Jalisco, lo que resalta la necesidad de mantener informada a la población sobre esta situación.









