El gobierno de México ha desplegado más de 1,500 elementos de la Guardia Nacional en Michoacán para reanudar las inspecciones de aguacate destinado a Estados Unidos, las cuales fueron suspendidas recientemente por una alerta de seguridad. Este operativo se centra en los principales municipios productores de la fruta, con el objetivo de proteger las instalaciones de envasado y las rutas de transporte contra la extorsión del crimen organizado.
La suspensión de las inspecciones por parte de Estados Unidos, alegando motivos de seguridad, ha generado preocupación en el sector agropecuario. La legislación estadounidense exige que los aguacates mexicanos sean certificados por inspectores del Departamento de Agricultura antes de su envío.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha manifestado que su administración está trabajando en un plan junto a los productores para garantizar la seguridad de los inspectores en las áreas afectadas. Además, se busca concertar una reunión con el USDA para discutir el regreso de los inspectores estadounidenses o su posible sustitución por personal mexicano.
Estados Unidos absorbe casi el 90% de las exportaciones de aguacate de México, convirtiéndolo en el principal mercado extranjero. La situación en Michoacán es complicada debido a los enfrentamientos entre grupos criminales que luchan por el control de rutas de narcotráfico, así como por la extorsión a los productores de aguacate y otros productos agrícolas. El impacto de las interrupciones en las inspecciones ha sido significativo, ya que situaciones similares ocurrieron en 2022 y 2024.







