El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva anunció este viernes la prohibición de las apuestas deportivas y los casinos en línea en Brasil, una decisión que impactará a millones de usuarios, empresas autorizadas, medios de comunicación y clubes de futbol. El decreto entrará en vigor automáticamente cuando sea publicado en el Diario Oficial, aunque el Parlamento deberá convalidarlo en un plazo máximo de 120 días para mantener su validez.
La medida también contempla el veto a la publicidad de las empresas del sector y el envío urgente de un proyecto de ley para tipificar estas actividades en el código penal. El ministro de Hacienda, Dario Durigan, explicó que el objetivo es reforzar la persecución del juego en el país, mientras que Lula vinculó la expansión de las llamadas bets con el endeudamiento de las familias.
El mandatario sostiene que las apuestas están “destruyendo millones de hogares” al convertir el vicio en un negocio. Como parte de la respuesta, su administración ampliará el programa de renegociación de deudas para incluir préstamos más antiguos y buscar un mercado crediticio “más saludable”. El anuncio ocurre a nueve días de las elecciones presidenciales y legislativas, en una carrera en la que Lula aparece en empate técnico con el senador Flávio Bolsonaro.
¿Por qué los clubes brasileños advierten una crisis financiera?
Las apuestas deportivas se legalizaron en 2018, durante el Gobierno de Michel Temer, pero operaron durante años sin una regulación integral. En 2023, ya con Lula en el poder, el sector fue reglamentado mediante autorizaciones e impuestos. Actualmente, 85 empresas operan legalmente en Brasil.
La prohibición amenaza una fuente relevante de recursos para el futbol. En 2025, las casas de apuestas aportaron cerca de 9,000 millones de reales a la recaudación fiscal, mientras que los patrocinios directos representaron 7.97% de los ingresos de los clubes. Corinthians obtiene 17.3% de sus ingresos de estos acuerdos y Flamengo, 12.6%.
Palmeiras, Flamengo y otros equipos calificaron el posible veto como “el fin del fútbol” y alertaron sobre el impacto en camisetas, torneos, nombres de estadios y transmisiones. Los clubes también coinciden con las empresas en que la prohibición, al no incluir un periodo de transición, podría fortalecer el mercado ilegal.
- Punto clave / Qué ocurrió: Brasil prohibirá las apuestas deportivas, los casinos en línea y su publicidad.
- Impacto o alcance: Afecta a 85 empresas legales, usuarios, familias, medios y clubes que reciben ingresos por patrocinios.
- Qué sigue: El decreto deberá publicarse y ser convalidado por el Parlamento en un máximo de 120 días.
La medida permanece pendiente de su publicación oficial y de la decisión parlamentaria. Mientras tanto, el Gobierno prepara nuevas acciones contra el juego digital y los clubes deberán evaluar alternativas para compensar la pérdida de patrocinios e ingresos vinculados con las bets.







