El partido entre Irlanda y Austria por la UEFA Nations League fue interrumpido el jueves por una protesta en apoyo a Palestina. Desde la grada, aficionados lanzaron pelotas de tenis con banderas palestinas al terreno de juego y, posteriormente, un hombre intentó invadir la cancha portando otra bandera. El encuentro se reanudó tras una pausa de cuatro minutos y terminó con empate 2-2.
La primera protesta ocurrió cuando Irlanda ganaba 1-0, gracias a un gol de Troy Parrott al minuto 12. El árbitro Allard Lindhout solicitó una pausa de hidratación mientras las pelotas caían sobre el césped. El entrenador irlandés Heimir Hallgrimsson reconoció que el descanso permitió a sus jugadores tomar aire y beber agua, aunque señaló que este tipo de situaciones nunca son bien recibidas, aun cuando comprendía y respetaba el motivo de la manifestación.
El partido volvió a detenerse brevemente cuando un hombre que llevaba una bandera palestina intentó correr hacia el campo, pero fue detenido por el personal de seguridad. Durante el descanso, la iniciativa “Stop the Game” asumió la responsabilidad por el lanzamiento de las pelotas y aseguró que su protesta había concluido.
¿Por qué protestan contra el partido de Irlanda ante Israel?
Las manifestaciones forman parte de una campaña que exige a Irlanda boicotear el partido restante de la Nations League contra Israel, programado para disputarse el domingo en Backa Topola, Serbia, sin aficionados presentes. La Asociación de Futbol de Irlanda trasladó ese encuentro a una sede neutral por “razones operativas”, después de los llamados a no jugarlo.
La presión también se relaciona con una moción aprobada por la propia Asociación en noviembre anterior, mediante la cual pidió a la UEFA vetar a Israel de sus competiciones de clubes y selecciones. La iniciativa “Stop the Game” solicitó a los jugadores, al entrenador y al gobierno irlandés cancelar el compromiso, mientras la Campaña de Solidaridad Irlanda-Palestina organizó protestas dentro y fuera del país.
En el plano deportivo, Parrott amplió la ventaja mediante un penalti antes del descanso, pero Austria reaccionó en la segunda mitad con goles de Alexander Prass y Michael Gregoritsch. Irlanda ya había derrotado 3-0 a Israel en Debrecen, Hungría, donde sus jugadores utilizaron brazaletes negros.
- Punto clave / Qué ocurrió: El Irlanda-Austria fue interrumpido por pelotas de tenis con banderas palestinas y un intento de invasión de cancha.
- Impacto o alcance: La protesta refleja la presión interna para que Irlanda no dispute su próximo partido contra Israel.
- Qué sigue: El encuentro está previsto para el domingo en Backa Topola, Serbia, sin público.
La Asociación de Futbol de Irlanda se ha resistido al boicot debido al riesgo de sanciones severas por parte de la UEFA. La institución también enfrenta el desafío de mantener su participación internacional rumbo a la Eurocopa de 2028, torneo que organizará junto con Inglaterra, Gales y Escocia.







