México perdió 4.9 millones de líneas móviles netas durante el primer semestre de 2026, en un cambio atribuido por The Competitive Intelligence Unit (The CIU) a la vinculación obligatoria de las líneas. La medida interrumpió la expansión sostenida del sector, aunque los ingresos continuaron en aumento.
El país cerró el segundo trimestre con 157.1 millones de líneas móviles activas, 1.7 millones menos que en el trimestre anterior. El crecimiento anual fue de 0.8 %, su nivel más bajo desde el cuarto trimestre de 2020.
The CIU prevé que el efecto regulatorio continúe durante la segunda mitad del año, con variaciones anuales negativas en el número de líneas durante el tercer y cuarto trimestres. La consultora estima que el crecimiento se reanude en 2027, aunque a un ritmo más moderado.
Los analistas señalaron que la disminución no obedeció principalmente a un aumento de las cancelaciones, sino a que los usuarios dejaron de contratar líneas adicionales. Esta práctica había sido impulsada por operadores móviles virtuales mediante promociones y servicios de prepago.
A pesar de la reducción en el número de líneas, los ingresos del mercado móvil aumentaron 5.3 % anual durante el segundo trimestre. Los ingresos por servicios crecieron 7.7 %, respaldados por un mayor consumo de datos, la migración hacia planes de pospago y la desconexión de líneas de bajo valor.
En contraste, la venta de equipos móviles disminuyó 1.4 %, debido a menores volúmenes y a ciclos de reemplazo más largos.
The CIU también advirtió que México aún no inicia el proceso para asignar el nuevo espectro destinado a los servicios 5G. Aunque el programa anual de frecuencias identifica bandas disponibles, todavía no se publican las bases ni la convocatoria para su licitación.
La consultora sostuvo que el costo promedio del espectro mexicano supera en 27 % la mediana internacional. Las diferencias alcanzan 93 % en las bandas AWS/PCS, 83 % en la de 2.5 GHz y 24 % en la de 3.5 GHz, lo que reduce su atractivo para los operadores.
La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones ha señalado, sin embargo, que el promedio general se encuentra por debajo del referente internacional.
The CIU propuso reducir los derechos anuales y combinar menores costos con compromisos de cobertura e inversión, siguiendo modelos aplicados en otros países.
En los servicios fijos, la televisión de paga profundizó su retroceso y cerró el segundo trimestre con 14.1 millones de suscripciones, 9.8 % menos que un año antes. La cifra se mantiene por debajo de los casi 20 millones registrados en 2020.
La consultora atribuyó la disminución a la migración de usuarios hacia plataformas digitales y a la contratación de paquetes centrados en internet.
Por su parte, la banda ancha fija alcanzó 31.6 millones de accesos, con un crecimiento anual de 4.1 % y una penetración superior al 80 % de los hogares.
The CIU señaló que el Mundial de fútbol de 2026 reforzó el desplazamiento hacia plataformas de internet, que concentraron parte de la demanda audiovisual durante el torneo.







