La detención de dos exgobernadores en México ha generado gran atención local. La Fiscalía General de la República ha arrestado a Ernesto Ruffo Appel, exgobernador de Baja California, y Ángel Aguirre, exmandatario de Guerrero, ambos vinculados a la oposición.
Ruffo Appel, quien fue el primer gobernador de oposición en ganar un cargo local en 1989, fue detenido el 16 de julio en Ensenada por presuntos delitos de delincuencia organizada y contrabando de combustible. La Fiscalía afirma que en este caso hay implicadas 25 personas y 11 empresas, incluida una de su propiedad, relacionadas con el contrabando de 18 millones de litros de combustible.
Por otro lado, Aguirre, exintegrante del PRI y actual miembro del PRD, fue arrestado debido a su supuesta implicación en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Testigos protegidos lo acusan de haber ordenado la eliminación de evidencias relevantes en el caso, situación que se ha mantenido sin resolverse durante casi 12 años.
A pesar de estas detenciones, Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, permanece en libertad. Rocha Moya ha sido señalado por Estados Unidos por supuestos vínculos con Los Chapitos, una facción del Cártel de Sinaloa. Si bien la Fiscalía mexicana ha indicado que está investigando, esto parece centrarse únicamente en los delitos solicitados por el gobierno estadounidense para su detención provisional y no abarca otros posibles crímenes.
Rocha Moya y otros nueve exfuncionarios son requeridos por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York por delitos que incluyen conspiración para importar narcóticos y narcotráfico.









