En México, la Suprema Corte de Justicia de la Nación permitió que Telefónica Movistar eluda el cobro de un crédito fiscal por 4.442 millones de pesos, una resolución que tiene implicaciones para las finanzas públicas y para la operación de la firma en el mercado local.
La decisión fue adoptada por la mayoría de los ministros que revisaron el caso, luego de que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público intentara anular la protección judicial previamente obtenida por la empresa de telecomunicaciones.
Al revisar el recurso presentado, el tribunal cerró la vía de impugnación promovida por la autoridad fiscal y determinó que ésta no contaba con la legitimación necesaria para interponer el recurso de revisión contra el amparo concedido a la compañía.
Como resultado, quedó firme la protección judicial que impide el cobro del crédito fiscal en ese expediente, por lo que la empresa no deberá cubrir por ahora la suma reclamada.
El litigio se originó cuando la autoridad fiscal negó determinadas deducciones relacionadas con una fusión corporativa, lo que derivó en la determinación de un crédito fiscal que incluyó impuesto sobre la renta, actualizaciones, recargos y multas.
La resolución coincide con un proceso de desinversión de Telefónica en el país, donde especialistas señalan que la compañía enfrenta el reto de vender un negocio de menor valor bajo la marca Movistar.
Hasta ahora, el litigio tributario había sido una variable de incertidumbre en las negociaciones para la venta del negocio; actualmente, la compañía busca comprador mientras su actividad se ha transformado de operador con infraestructura a gestor de una base de clientes que opera sobre la red de otro proveedor.
La retirada de activos se construyó por etapas, con ventas de torres y activos de fibra óptica, la devolución de espectro que dejó a la firma sin frecuencias propias para servicios celulares y la migración hacia un modelo de operador móvil virtual basado en acuerdos mayoristas con otro operador nacional.
En la última fase de simplificación, Telefónica vendió los activos de centros de datos de su brazo de servicios digitales a un tercero, en línea con su estrategia de reducción de infraestructura operativa.
Telefónica Movistar mantiene una base de más de 23,5 millones de clientes en México, aunque enfrenta presiones en rentabilidad en un mercado dominado por Telcel (América Móvil).








