El Tribunal de Apelación de París ha condenado a la líder de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen, a una inhabilitación de 45 meses, de los cuales 30 son exentos de cumplimiento. Esto implica que, en la práctica, deberá cumplir 15 meses firmes, lo que le permitiría presentarse como candidata a las elecciones presidenciales de 2027.
Además, Le Pen ha sido sentenciada a tres años de cárcel, de los cuales dos están exentos, lo que se traduce en un año bajo régimen de brazalete electrónico. También se le ha impuesto una multa de 100 mil euros. Las condiciones y plazos para el uso del dispositivo electrónico serán cruciales para su posible candidatura, ya que ha manifestado que no haría campaña en esas circunstancias.
Se espera que Le Pen ofrezca más detalles sobre sus planes políticos en una entrevista programada para esta tarde en una de las cadenas de televisión más seguidas del país. Durante el juicio, la presidenta del tribunal enfatizó la necesidad de que un líder político sea ejemplar en el cumplimiento de las leyes.
La condena se origina por la malversación de más de 2.8 millones de euros asignados por el Parlamento Europeo, que se utilizaron para empleados del partido Agrupación Nacional (RN), en lugar de para asistentes parlamentarios, como era su deber. Le Pen reconoció durante el proceso que hubo personas trabajando para su partido mientras recibían pagos como asistentes del Parlamento.







