El rial iraní continúa su descenso vertiginoso, alcanzando un nuevo mínimo histórico que ha alarmado a la población local. La moneda ha llegado a cambiarse a un millón 900 mil riales por dólar, un reflejo de la deteriorada situación económica del país, exacerbada por tensiones en el estrecho de Ormuz y el conflicto con Estados Unidos e Israel.
La caída del rial se intensificó la semana pasada, cuando el tipo de cambio pasó de un millón 520 mil a un millón 800 mil riales en solo dos días. Esta situación ha sido atribuida a un aumento en la demanda de dólares y euros, coincidiendo con el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos desde el 13 de abril.
La alta inflación, que alcanza el 73% en general y el 115% en alimentos, agrava aún más la crisis. Se teme que la depreciación de la moneda conduzca a un incremento adicional de los precios. Estas circunstancias económicas han fostecido protestas antigubernamentales en enero, que exigían el fin de la República Islámica, pero fueron reprimidas con violencia, resultando en miles de muertes.
La guerra iniciada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero ha acelerado la caída de la economía iraní, dañando parte de su infraestructura industrial y provocando la pérdida de cerca de un millón de empleos directos y dos millones indirectos.



