San Miguel de Allende fue testigo de una masiva celebración en la explanada frente a la Parroquia de San Miguel Arcángel, donde la comunidad se reunió para ver el partido de la Selección Mexicana. Una pantalla gigante instalada por el Gobierno Municipal atrajo a familias de distintas edades, quienes exhibieron con orgullo la camiseta tricolor.
A medida que se acercaba el inicio del encuentro, el área se llenó de espectadores, que improvisaron asientos en las bancas del jardín para disfrutar de botanas y antojitos locales. La Secretaría de Seguridad implementó filtros de acceso para asegurar un ambiente familiar, prohibiendo el ingreso de bebidas alcohólicas y objetos rígidos.
La atmósfera festiva incluyó matracas y personajes disfrazados, como un pato que recordó a «Pato Merlín». La euforia fue tal que aficionados lanzaron al alcalde Mauricio Trejo en una celebración típica de los encuentros deportivos. Sin embargo, antes de que comenzara el partido, una intensa lluvia llevó a la multitud a refugiarse en los portales y comercios cercanos.
El clima dejó de ser una preocupación cuando cayó el primer gol de México, desatando un estruendo de júbilo colectivo. Los gritos de “¡Gol!” resonaron en el Jardín Principal, con el segundo gol consolidando la victoria de 2-0 contra Ecuador, justo cuando la lluvia disminuyó.
La celebración se trasladó a varias calles del centro, donde automovilistas formaron caravanas. En un giro inesperado, los festejos se dirigieron hacia el monumento de San Miguel Arcángel en la Calzada de la Estación, siguiendo una broma que circuló en redes sociales. La fiesta se asemejó a las celebraciones patrias, evidenciando el poder del fútbol para unir a la comunidad. El alcalde anunció que la mega pantalla se encenderá nuevamente para el próximo partido de México, continuando así la festividad local.







