Ken Salazar, exembajador de Estados Unidos en México, ha vuelto a ser objeto de controversia tras la reciente detención de Ismael «El Mayo» Zambada. Considerado cercano al gobierno de Andrés Manuel López Obrador durante su mandato, Salazar enfrenta críticas por la información que compartió sobre esta detención.
La presidenta de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, ha abordado el tema en sus conferencias matutinas, en medio de un públicamente deteriorado vínculo con el exembajador. Salazar había mantenido una presencia constante en Palacio Nacional y apoyó a López Obrador en diversas ocasiones, lo que generó dudas sobre los intereses estadounidenses en la región.
La relación entre Salazar y el gobierno mexicano se complicó después de la captura de «El Mayo» en julio de 2024. Esta detención constituyó un punto de quiebre, especialmente por los comentarios del narcotraficante respecto a cambios en el Poder Judicial. En agosto de ese mismo año, López Obrador anunció una «pausa» en la colaboración con Salazar, exigiendo respeto por la soberanía de México.
La polémica se reavivó recientemente debido a un fragmento de un nuevo libro de Salazar, el cual sugiere que un empresario cercano a un expresidente temía las revelaciones que «El Mayo» podría hacer a Estados Unidos. La mandataria Sheinbaum ha cuestionado la veracidad de lo que el exembajador comunicó a México, desestimando la participación de agencias estadounidenses en la detención.
Además, ha contrastado esta visión con reportes que sugieren la implicación del FBI en la operación. En sus declaraciones, Sheinbaum planteó una serie de preguntas sobre la veracidad de las afirmaciones de Salazar y afirmó que hubo desinformación hacia el gobierno mexicano.
Hasta ahora, no ha habido respuesta por parte de Salazar a las acusaciones que se le han hecho. Las autoridades mexicanas planean ofrecer más detalles sobre la situación en una conferencia de prensa programada en breve.







