El 10 de enero de 2016, el mundo de la música se paralizó con la noticia del fallecimiento de David Bowie. El icónico artista perdió la vida a causa de un cáncer de hígado en su residencia en Nueva York. La sorpresa y el dolor generados por su muerte fueron profundos, especialmente porque solo dos días antes, el 8 de enero, había celebrado su cumpleaños número 69 con el estreno de su último álbum, Blackstar, considerado por muchos como una emotiva despedida.
Además de su música, Bowie estaba trabajando en un proyecto teatral titulado Lazarus, un musical en colaboración con el dramaturgo irlandés Enda Walsh. Este fue dirigido por el reconocido director belga Ivo van Hove, quien destacó que Bowie no pudo participar en los ensayos debido a su enfermedad. Sin embargo, su presencia fue notable en el estreno de Lazarus en el New York Theatre Workshop, el 7 de diciembre de 2015, evento que resultó ser su última aparición pública.
Durante esa ocasión, se registraron momentos emotivos en los que Bowie fue recibido por un grupo de admiradores que esperaban obtener autógrafos. A pesar de su delicado estado de salud, el artista llegó acompañado de su esposa, mostrando una sonrisa que fue apreciada por los fans. En videos que circulan en redes sociales, se puede ver su tranquilo desplazamiento hacia la camioneta, donde fue despedido con un cariñoso "David, thank you" de uno de sus seguidores.
Imágenes del artista tomadas durante las sesiones de trabajo para Lazarus muestran su lucha contra el cáncer, resaltando su aspecto demacrado. No obstante, Bowie continuó transmitiendo su carácter optimista a través de su sonrisa.
El musical Lazarus retoma la historia de Thomas Newton, un extraterrestre incapaz de morir, personaje que Bowie había interpretado previamente en la película The Man Who Fell to Earth en 1976. El estreno del musical contó con un talentoso elenco, incluyendo a Michael C. Hall y Sophia Anne Caruso, quienes llevaron la visión de Bowie a las tablas, manteniendo viva su legado artístico.








