En León al menos 146 colonias carecen de espacios públicos, según un estudio local, una carencia que influye en la marginación y el bienestar de sus habitantes aunque no se establece como factor único en la incidencia delictiva. Esta ausencia tiene particular impacto en la zona sur–sureste de la ciudad, donde muchos desarrollos cuentan con áreas restringidas solo para residentes.
Entre las colonias señaladas están Periodistas Mexicanos y Artículo 4º Constitucional; en varias zonas los espacios existentes son de fraccionamientos cerrados y se clasifican como “espacios públicos controlados”, de acceso limitado. Ese diagnóstico forma parte del análisis presentado por el Observatorio Ciudadano de León en su estudio “Explorando el Espacio Público en León 2.0”.
El Observatorio define como espacio público a parques, jardines, canchas deportivas, plazas, andadores y plazuelas, y señala que estos lugares permiten ocio y recreación y contribuyen a condiciones preventivas frente a conductas ilícitas. También advierte que la normativa municipal no aclara si el espacio público debe ubicarse fuera de fraccionamientos para garantizar acceso universal.
La directora del Observatorio pidió cambios normativos que especifiquen la localización, el acceso y el mantenimiento de los espacios públicos para fortalecer la cohesión social y evitar que se vuelvan inseguros. El estudio registra además un incremento en la inversión municipal por habitante destinada a espacios públicos, y detecta que, en el Presupuesto Participativo, la ciudadanía suele priorizar proyectos de rehabilitación sobre la creación de nuevos espacios por las mayores exigencias técnicas y económicas de estos últimos.
Como parte del informe se aplicaron talleres de cartografía social en Centro, San Felipe de Jesús y San Juan Bosco; en San Juan Bosco se constató la insuficiencia de espacios y problemas de accesibilidad, especialmente para personas de 55 años o más. En San Felipe de Jesús, se documentó que vecinos relegan o excluyen a quienes provienen de colonias contiguas como Los Ángeles.
El estudio concluye que la percepción de seguridad varía según horario y afluencia, que existe accesibilidad limitada por la infraestructura y el transporte, y que la oferta cultural se concentra en el Centro y carece de difusión. También identifica la participación comunitaria como una oportunidad para activar y recuperar espacios públicos.
Desde el Observatorio se llamó a no simplificar la relación entre ausencia de espacios públicos e incidencia delictiva, pues la violencia tiene causas múltiples y se registra en distintas partes de la ciudad, incluso en zonas con infraestructura pública. Autoridades locales y representantes de centros de investigación participaron en la presentación y ofrecieron datos para ampliar el análisis.
Vecinos de San Juan Bosco reclamaron más parques y denunciaron altos desniveles en banquetas que obligan a peatones, en particular adultos mayores, a caminar por la calle, con el consiguiente riesgo de accidentes. El único espacio recreativo de la colonia, el Jardín y Parque San Juan Bosco, resulta insuficiente y muchos residentes optan por acudir al Parque Hidalgo ante la falta de alternativas.
Habitantes señalaron que la carencia de áreas de juego expone a los niños a peligro al jugar en la vía pública y que la afluencia aumenta en días de tianguis, lo que agrava la presión sobre el único jardín disponible. Las personas entrevistadas señalaron calles con banquetas irregulares y escaleras que dificultan la movilidad y la accesibilidad, por lo que reclaman una intervención coordinada para garantizar espacios seguros y el acceso a servicios básicos.


