En León, la inversión de 21 millones de pesos del Patronato de la Feria en la estructura denominada “Solareón” generó división en el Ayuntamiento sobre su justificación y el impacto para la ciudad. La discusión afecta la percepción local sobre el uso de recursos destinados a los festejos y la promoción turística.
El gasto fue calificado como “ridículo” por un legislador del PAN, mientras que el síndico y coordinador de la fracción panista en el Ayuntamiento defendió la decisión y pidió no adelantar juicios. Representantes de la oposición en el cabildo consideraron el monto excesivo y pidieron transparencia en la contratación.
El síndico argumentó que la feria está dirigida a toda la población y que la instalación forma parte de un paquete de espectáculos orientados a posicionar a León frente a otras ferias de nivel internacional. También afirmó que el gobierno municipal está abierto a la revisión y fiscalización de las decisiones.
El “Solareón” fue presentado como una propuesta visual y sonora que incluye una escultura monumental de un león de alrededor de 12 metros, en posición de esfinge, ubicada en la explanada al aire libre para ofrecer una experiencia de gran impacto.
Regidoras de Morena y del Partido Verde señalaron que, tras revisar el contrato, no encuentran justificación para el monto y calificaron el gasto como desmedido e incluso ofensivo para la población. Exigieron mayor claridad sobre el proceso de aprobación y los beneficios esperados.
Una regidora del Partido Verde señaló discrepancias entre las características prometidas y la realidad de la instalación, y cuestionó la relación del espectáculo con la conmemoración del aniversario de la ciudad. También puso en duda las cifras de asistencia que han sido difundidas por organizadores.
Una regidora de Movimiento Ciudadano y miembro del Patronato dijo no considerar la contratación un error en sí misma, pero solicitó evaluaciones sobre el costo, las metas planteadas y el impacto real en la experiencia del visitante para ajustar futuras decisiones.
En la discusión surgieron referencias a apoyos previos del municipio para otros eventos vinculados a la feria, lo que alimentó el argumento de que los recursos terminan saliendo de una misma bolsa y requieren fiscalización. La comparación con otros proyectos y el uso de fondos públicos ha sido parte central de las críticas.
Organizadores sostienen que la inversión busca generar derrama económica y elevar el perfil turístico de la ciudad, y reportan alta afluencia al atractivo. Por su parte, opositores subrayan la necesidad de límites en inversiones y de priorizar proyectos con mayor impacto social.
La contraloría municipal fue señalada como el órgano que evaluará la fiscalización de los recursos aplicados a estos espectáculos, mientras el debate público continúa sobre la transparencia y los criterios para destinar fondos a las atracciones de la feria.


