México ha comenzado la liberación de 2.5 millones de moscas estériles del gusano barrenador del ganado, una medida destinada a controlar y erradicar esta plaga que ha afectado gravemente la actividad pecuaria y el comercio de ganado con Estados Unidos. Esta iniciativa se pone en marcha tras la reaparición del gusano a finales de 2024.
Las moscas fueron liberadas en Coronado, Chihuahua, y producidas en la planta de Metapa de Domínguez, Chiapas. Esta acción es parte de una estrategia integral implementada por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), que concluyó recientemente el primer ciclo de producción y esterilización de pupas, ahora diseminadas mediante cámaras terrestres.
Las pupas, que son teñidas de verde para distinguirlas de las moscas silvestres, representan un avance significativo. Javier Calderón, director de Senasica, describió este esfuerzo como un hito ya que es el primer ciclo de este tipo en 14 años. La planta aumentará su producción diaria hasta alcanzar 100 millones de moscas estériles para finales de año.
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó durante su conferencia que el país mantiene un compromiso continuo con la sanidad contra esta plaga, resaltando los acuerdos con las autoridades sanitarias estadounidenses. Desde la reaparición del gusano, se han confirmado más de 35 mil 140 casos en el sur y sureste de México, lo que llevó a reforzar las campañas de control.
Estados Unidos suspendió desde noviembre de 2024 la importación de ganado mexicano, lo que ha ocasionado pérdidas superiores a 2 mil millones de dólares anuales para los productores locales. Las negociaciones entre ambos gobiernos han permitido una reapertura gradual de la frontera, condicionada al avance en la vigilancia y control del gusano barrenador.








