La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, ha denunciado que la citación de la Fiscalía General de la República (FGR) por la supuesta presencia de agentes estadounidenses en el estado es un intento de fabricar un caso en su contra. Durante su comparecencia ante la FGR en Ciudad de México, Campos aseguró que la invitación para declarar como testigo tenía como propósito oculto convertirla en culpable.
La mandataria afirmó que su administración ha cooperado con la fiscalía, pero aún así fue citada en calidad de testigo por un caso que, según ella, carece de fundamento. Expresó su preocupación por lo que considera un ambiente de autoritarismo que hace a la Constitución irrelevante y que persigue a quienes buscan cumplir la ley.
Además, Campos criticó al gobierno federal por, en su opinión, encubrir a individuos vinculados al narcotráfico y normalizar la violencia en el país. Defendió su actuación al señalar que su única «culpa» es no ser cómplice, y enfatizó que su lucha es por los derechos y las libertades de los ciudadanos.
El dirigente del PAN, Jorge Romero, apoyó a Campos y subrayó que no tiene la obligación de comparecer, dado su fuero constitucional. Afirmó que la citación carecía de coherencia y que se le debió respetar su estatus como gobernadora.







