El salario mínimo en México se ha incrementado de 88 a 315 pesos diarios, lo que equivale a un aumento del 256%. Este crecimiento ha contribuido a que 13.4 millones de personas abandonen la pobreza en los últimos años, según informó el secretario del Trabajo y Previsión Social.
De los individuos que han salido de la pobreza, 6.6 millones lo hicieron gracias a políticas de recuperación salarial. El poder adquisitivo del salario, que había disminuido un 77% en tres décadas, ha recuperado un 154% en la actualidad.
El secretario también destacó la mejora en la capacidad de compra del ingreso laboral. En 1999, el salario mínimo cubría 1.67 canastas básicas; en 2018 la cifra fue de 1.78, y para marzo de 2026, se proyecta que llegue a 1.91.
Entre las reformas laborales, se encuentra la regulación de la subcontratación, que ha permitido que más de 3 millones de trabajadores reciban reconocimiento por sus empleadores, accediendo a seguridad social y prestaciones. Desde 2021, el reparto de utilidades ha crecido un 150%, alcanzando los 259,610 millones de pesos.
Asimismo, se implementó una reforma para proteger a trabajadores de plataformas digitales, beneficiando a más de 1.3 millones de personas, de las cuales alrededor de 200 mil ya gozan de formalidad laboral. La reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales también será aplicada gradualmente, afectando a cerca de 14 millones de trabajadores.
En el área de pensiones, se ha aumentado el número de pensionados, pasando de poco más de 11,000 a más de 101,000 beneficiarios, buscando garantizar mejores condiciones para el retiro. También se hizo referencia a la tragedia de Pasta de Conchos, donde el Estado ha localizado a 31 mineros y rescatado a 28.
A pesar de los avances, el secretario reconoció los retos persistentes por décadas de precarización laboral. La política actual busca establecer un modelo de trabajo digno y ampliación de derechos. Se han implementado programas complementarios, como la construcción de 1.8 millones de viviendas para quienes perciben entre uno y dos salarios mínimos y el fortalecimiento del sistema de salud.
El secretario concluyó que México está en una etapa de transformación laboral, con progresos en ingresos, derechos y condiciones de trabajo, aunque el proceso sigue en desarrollo.



