Mercedes-Benz presentó la actualización profunda del Clase S 2027, conmemorando la patente del primer automóvil hace 140 años. No es una nueva generación, sino una revisión de media vida que modifica más de 2,700 componentes, equivalentes a más del 50% del vehículo.
Los cambios exteriores incluyen faros Digital Light con firma lumínica de la estrella y una parrilla iluminada un 20% más grande; por primera vez la estrella frontal puede ir iluminada. Estas modificaciones mejoran visibilidad activa y presencia del vehículo, además de facilitar la integración de cámaras y sensores en el conjunto óptico.
En el interior, la dotación tecnológica se centra en la MBUX Superscreen como equipamiento de serie: pantalla central de 14.4” y pantalla del acompañante de 12.3” bajo un cristal continuo. La disposición mejora la interacción conductor/pasajero para navegación, comunicación y entretenimiento, y facilita funciones de productividad y videollamadas en ruta.
El sistema operativo MB.OS actúa como una “supercomputadora” del vehículo: mayor capacidad de procesamiento, latencias reducidas y control centralizado de funciones. Esto permite actualizaciones inalámbricas (OTA), mantenimiento evolutivo de software y la incorporación de nuevas funciones basadas en IA a lo largo de la vida útil del automóvil.
En asistencia y seguridad, el Clase S integra cinco radares, diez cámaras y doce sensores ultrasónicos que alimentan sistemas avanzados de ayuda a la conducción. Entre las funciones destacadas están cámara 360 con alertas para proteger llantas, asistente de estacionamiento, frenado automático en semáforos y cambio de carril automatizado; la arquitectura hardware/software posibilita habilitar capacidades adicionales mediante actualizaciones.
La oferta de confort y seguridad incluye 15 airbags, dirección en el eje trasero, instrumentación 3D de 12.3”, cargador inalámbrico dual, pantallas traseras de 13.1” para videollamadas, sistema Burmester con 39 bocinas y cinturones delanteros calefactables. Estos elementos combinan ergonomía, entretenimiento y mitigación de riesgos en conducción y ocupantes.
En trenes motrices hay opciones diésel y gasolina de seis cilindros, un híbrido enchufable con aproximadamente 100 km de autonomía eléctrica y un nuevo V8 4.0 L biturbo mild-hybrid. El V8 utiliza cigüeñal plano para reducir vibraciones y ofrecer respuesta más inmediata; su potencia declarada es de 530 hp y 533 lb‑pie. Las variantes de menor cilindrada rinden entre 376 y 443 hp; los diésel entre 309 y 362 hp con hasta 553 lb‑pie.
Las implicaciones técnicas principales son la migración hacia una arquitectura centrada en software, la capacidad de extender funcionalidades por OTA y la combinación de sensores y cómputo para elevadas prestaciones ADAS. El PHEV con 100 km eléctricos reduce emisiones en uso urbano y puede aliviar requisitos de acceso en zonas de bajas emisiones.
El modelo estará disponible de forma escalonada durante los próximos meses; su llegada a México se prevé en el segundo semestre. Los precios se anunciarán conforme avance la comercialización en cada mercado.


