El gobierno ruso recomendó a sus ciudadanos abstenerse de viajar a Alemania, medida que afecta a quienes planean desplazarse por motivos laborales o personales y a las legaciones diplomáticas que asisten a viajeros. La advertencia busca prevenir lo que Moscú considera riesgos para los derechos y la seguridad de sus nacionales en territorio alemán.
La portavoz del Ministerio de Exteriores, María Zajárova, dijo en una rueda de prensa que las autoridades rusas llaman a evitar los viajes a Alemania salvo que sean absolutamente necesarios. Indicó que las recomendaciones han sido publicadas en los canales oficiales del Ministerio y en las misiones diplomáticas rusas.
Zajárova añadió que las indicaciones pueden ser útiles para periodistas destinados a Alemania y planteó una pregunta a las autoridades de Berlín sobre si piensan resolver los problemas que, a su juicio, existen en el país. No ofreció más precisiones sobre casos concretos que motivaran la recomendación.
La portavoz recordó además episodios históricos en los que, según ella, manifestaciones nacionalistas fueron aceptadas por las autoridades y condujeron a una catástrofe global, usando ese antecedente como advertencia sobre la situación actual.
La decisión de Moscú se produce después de que el gobierno alemán convocara al embajador ruso tras atribuir a Rusia un ciberataque contra el control del tráfico aéreo en 2024 y una campaña de desinformación en vísperas de las elecciones generales. Esos incidentes elevaron la tensión entre ambos países.
Desde Berlín, la diplomacia alemana afirmó que las acciones rusas amenazan la seguridad nacional y tienen consecuencias, según el portavoz Martin Giese. El canciller Friedrich Merz advirtió recientemente sobre los riesgos que, en su opinión, plantea la política exterior rusa y comparó la situación actual con episodios de la historia europea, citando la anexión de Crimea en 2014 y el conflicto en el Donbás como señales previas.



