La reprogramación de la parada de la Copa del Mundo de Clavados en Zapopan afecta de manera directa a los clavadistas mexicanos y a la organización del evento en Jalisco, que esperaba acoger una etapa clasificatoria del circuito internacional. La decisión mantiene en incertidumbre la logística y la posibilidad de competir en casa para los atletas locales.
El director de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Rommel Pacheco, informó que la competencia deja de estar cancelada y entra en una etapa de reprogramación, con nueva fecha por confirmarse próximamente. Afirmó que existe coordinación con World Aquatics y las autoridades mexicanas para definir los detalles.
Pacheco agradeció el respaldo de la Secretaría de Relaciones Exteriores, del Consejo Estatal para el Fomento Deportivo de Jalisco y del Comité Olímpico Mexicano, y reiteró el compromiso institucional de apoyar al deporte. Señaló además que la Conade sigue negociando para preservar la sede o buscar alternativas en otras entidades del país.
World Aquatics había retirado la etapa de su calendario al evaluar riesgos de seguridad derivados de los hechos violentos ocurridos en la región, y en su comunicación oficial indicó que proporcionará más información sobre el evento en México en el futuro. La federación mantiene así la decisión hasta confirmar condiciones seguras.
El gobierno mexicano, a través de instancias deportivas y diplomáticas, mantiene contactos con organismos internacionales para intentar recuperar la sede del torneo y garantizar la presencia de los competidores nacionales. Las autoridades buscan opciones para que la clasificación pueda resolverse con participación de los clavadistas mexicanos.
La parada de Zapopan forma parte del circuito de la Copa del Mundo y aporta plazas para la Súper Final en Pekín, por lo que su suspensión altera el proceso de clasificación, que podría quedar definido con base en los resultados de la etapa de Montreal. La medida se adoptó en un contexto de cuestionamientos sobre la seguridad tras los disturbios registrados en Jalisco, donde se reportaron incendios de vehículos, bloqueos y ataques a instalaciones a raíz del operativo federal contra el Cártel Jalisco Nueva Generación.


