El Porsche 911 fue el vehículo más vendido en Andorra durante 2025, con 86 unidades comercializadas, lo que representa un crecimiento del 16% respecto al año anterior. Ese dato resulta llamativo por tratarse de un deportivo de alta gama y por la pequeña dimensión del mercado andorrano.
Andorra es un microestado en la Península Ibérica, situado entre España y Francia, con una población aproximada de 85,000 habitantes. Su situación geográfica y su régimen fiscal tienen impacto directo en los flujos transfronterizos de matriculación de vehículos.
En el ranking de marcas más vendidas en Andorra figuran BMW, Mercedes‑Benz, Toyota, Ford y Porsche. La presencia destacada de fabricantes premium evidencia una distorsión en la composición del parque automotor local respecto a mercados de mayor tamaño.
El factor clave es la política fiscal francesa. Francia ha elevado de forma progresiva el impuesto ecológico “Malus”, que grava vehículos en función de emisiones de CO2 y peso. En 2023 el gravamen aplicable a un Porsche 911 podía situarse en torno a 50,000 euros; las estimaciones indican que para 2026 esa carga ascenderá hasta aproximadamente 80,000 euros por un 911 matriculado en Francia.
Frente a ese incremento de costes, se han observado prácticas para eludir la tributación: matriculación en territorios con régimen fiscal más favorable (Andorra, Mónaco) mediante empresas locales, y contratos de “alquiler” o cesión facturados por sociedades radicadas en el paraíso fiscal aun cuando el vehículo se encuentre en Francia. Estas prácticas generan una discrepancia entre la ubicación real del uso del vehículo y su lugar de matriculación.
Impacto técnico y operativo:
– Estadístico: las cifras de ventas y la composición del parque vehicular quedan sesgadas, dificultando análisis de demanda y proyecciones de mercado por emisiones.
– Fiscal: pérdida de recaudación para el Estado francés y aumento de la complejidad en controles tributarios transfronterizos.
– Ambiental: la eficacia del impuesto Malus para desincentivar vehículos más contaminantes se reduce si la matriculación se externaliza.
– Regulatorio y de cumplimiento: desafíos para autoridades de tráfico, aseguradoras y organismos de inspección técnica por incoherencias entre matrícula, residencia fiscal y lugar de circulación.
Riesgos legales y contractuales: propietarios y empresas que recurren a estos mecanismos pueden enfrentarse a sanciones por fraude fiscal, nulidad de contratos o problemas con la cobertura de seguros si se demuestra discrepancia entre residencia real y registro administrativo del vehículo.
Posibles respuestas de política pública incluyen cooperación administrativa transfronteriza, requisitos más estrictos sobre residencia y prueba de uso efectivo del vehículo para matriculación, y mecanismos de intercambio de información entre registros vehiculares y fiscales.
Conclusión: la preeminencia del Porsche 911 en las estadísticas de ventas andorranas es, en gran parte, un indicador técnico de desplazamientos fiscales y regulatorios motivados por la estructura del impuesto ecológico francés. El fenómeno evidencia la necesidad de coordinación normativa y operativa entre jurisdicciones para conservar la integridad de objetivos fiscales y ambientales.


