El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, afirmó que la situación tiene importancia directa para la población isleña y pidió a los aliados de la OTAN mantenerse unidos en defensa del derecho internacional tras comentarios recientes sobre la isla.
El presidente de Estados Unidos publicó en redes sociales su frustración por lo que consideró una falta de voluntad de la OTAN para involucrarse en un conflicto en Oriente Medio y afirmó que la alianza no estuvo presente cuando se la necesitaba, añadiendo un comentario despectivo sobre Groenlandia como «un gran trozo de hielo mal gestionado».
Nielsen rechazó esa descripción y subrayó la realidad local: «No somos un trozo de hielo. Somos una orgullosa población de 57 mil personas, que trabajamos cada día como buenos ciudadanos globales, respetando plenamente a todos nuestros aliados», señaló.
El primer ministro lanzó un llamado a preservar el orden geopolítico de la posguerra, destacando la importancia de la alianza de defensa de la OTAN y del respeto al derecho internacional, y pidió a todos los aliados mantenerse unidos para intentar preservarlos.
La reacción de Nielsen se produce en un contexto de tensiones previas, cuando el presidente estadounidense reactivó su interés en la situación de Groenlandia frente a Dinamarca, lo que generó inquietud entre los socios de la alianza.
La Casa Blanca llegó a plantear la posibilidad de utilizar la fuerza en la isla, lo que motivó a Alemania, Francia y otros países europeos a enviar pequeños contingentes como gesto de solidaridad y medida disuasoria.
Posteriormente, la Administración estadounidense reculó tras mantener conversaciones con el secretario general de la OTAN, lo que moderó las medidas y las tensiones alrededor de la isla.


