En el condado de Donghai, en la provincia de Jiangsu, al menos ocho personas murieron y otras dos resultaron heridas tras la explosión de una tienda minorista de fuegos artificiales ocurrida en la víspera del Año Nuevo lunar, informaron las autoridades locales.
El accidente se produjo en la tarde cuando, según el parte oficial, una persona encendió fuegos artificiales de forma indebida cerca del establecimiento, lo que provocó la detonación del comercio.
Las autoridades han detenido a los presuntos responsables y han abierto una investigación para esclarecer las circunstancias exactas del siniestro. Los dos heridos presentan quemaduras leves y reciben atención médica.
El organismo encargado de emergencias urgió a reforzar la supervisión en todos los eslabones relacionados con la producción, el transporte, la venta y el uso de pirotecnia, y pidió a las autoridades locales extraer “lecciones profundas” para evitar incidentes similares.
Se señaló además que la temporada alta de uso de pirotecnia por las celebraciones del Año Nuevo lunar eleva los riesgos de seguridad, por lo que instaron a intensificar las inspecciones, evitar el almacenamiento excesivo en tiendas y reforzar la vigilancia frente a descargas ilegales.
Los fuegos artificiales son tradicionales en estas celebraciones y su uso masivo en la víspera del Año Nuevo es habitual, aunque en los últimos años muchas ciudades han tratado de restringir o regular su empleo por motivos de seguridad y para reducir la contaminación.
El país registra con frecuencia accidentes vinculados a la industria pirotécnica; en meses recientes se habían producido otras explosiones en fábricas y edificios que causaron víctimas, lo que ha reavivado las alertas sobre los controles y la seguridad en el sector.


