Día Mundial del Refugiado en Tapachula: Un llamado a la solidaridad en medio de la crisis migratoria
Tapachula, Chiapas. En conmemoración del Día Mundial del Refugiado, autoridades locales y organizaciones de la sociedad civil realizaron un evento que reunió a cientos de personas en movimiento, muchas de las cuales se encuentran varadas en la frontera sur de México debido a las políticas migratorias más restrictivas de la administración estadounidense.
El evento tuvo como objetivo visibilizar la resistencia de quienes se ven obligados a abandonar sus países, no por elección, sino por circunstancias adversas. La Coordinadora de la oficina del Servicio Jesuita a Refugiados (SJR) subrayó la importancia de reconocer la solidaridad y hospitalidad de las comunidades locales hacia las personas refugiadas.
Desde la dirección municipal de relaciones internacionales y desarrollo transfronterizo se enfatizó el impacto positivo de la migración en Tapachula, destacando que aproximadamente el 65% de los migrantes en la ciudad viven de manera legal. Los principales grupos de origen, mencionados en el contexto de la crisis regional, provienen de Haití, Cuba y Venezuela.
Las historias individuales también reflejan los desafíos que enfrentan muchos migrantes. Una refugiada cubana compartió su experiencia sobre las dificultades para encontrar empleo, que se complican por la explotación que a menudo sufren en el mercado laboral. Sin embargo, con el apoyo de organizaciones, ha logrado avanzar en su proceso para obtener la residencia permanente.
En un contexto más amplio, México se ha mantenido como uno de los países con mayor número de solicitudes de asilo a nivel global, con cerca de 80,000 registros, principalmente de personas originarias de Honduras, Cuba, Haití y El Salvador.
Sin embargo, la crisis en el ámbito humanitario se ve reflejada también en los recortes de personal en la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), que señalaron recientemente un descenso en la financiación proveniente de Estados Unidos y otros donantes clave. Como consecuencia, la agencia planea eliminar 3,500 empleos y reducir su plantilla en un 30%, afectando directamente sus operaciones en México, incluidas las oficinas en Palenque, Tuxtla Gutiérrez, Tenosique y Guadalajara.
Este panorama plantea inquietudes sobre la capacidad de respuesta a la crisis migratoria en el país, que, a pesar de los desafíos, continúa recibiendo y asimilando a un número significativo de personas en búsqueda de refugio y oportunidades.




