Padres de la Secundaria General número 23 Rufino Tamayo, en la colonia Rizos de la Joya, exigieron a las autoridades municipales mayor vigilancia, la instalación de una caseta de Policía Municipal y la limpieza de terrenos baldíos tras el ataque a una menor en un predio detrás del plantel, lo que ha generado preocupación en la comunidad escolar.
Vecinos y familiares dijeron que la estudiante fue agredida con un cuchillo y presuntamente víctima de violencia sexual en un terreno ubicado por la calle Caliza, en una zona que, dijeron, carece de vigilancia constante.
Padres señalaron que la mañana siguiente al incidente hubo presencia de patrullas de la Policía Municipal y movilidad policiaca a la hora de la salida, pero cuestionaron si esa vigilancia será permanente o solo una reacción al hecho.
En el terreno donde ocurrió la agresión se localizaron pertenencias de la menor, entre ellas la portada de un cuaderno y una hoja del reglamento de inglés; en el sitio aún había restos de la cinta con la que agentes de la Unidad de Investigación Criminal lo acordonaron.
A la hora de la salida escolar, la madre de una compañera reconoció los objetos y confirmaron que pertenecen a la estudiante, quien permanece hospitalizada en el Hospital Comunitario de Las Joyas.
Vecinos y padres reclamaron más patrullajes en la zona escolar y una mayor presencia de las fuerzas federales y municipales; señalaron que, aunque a pocos metros hay un cuartel de la Guardia Nacional, su presencia no se traduce en rondines por las calles interiores ni en seguridad permanente.
Representantes de la comunidad también solicitaron la limpieza del terreno baldío detrás de la secundaria, al argumentar que la maleza reduce la visibilidad y puede servir de escondite para actividades delictivas.
La directora de la secundaria declinó dar entrevistas y remitió a la Delegación de la Secretaría de Educación de Guanajuato; tras la salida de los alumnos se observó a la directora y otros docentes junto a agentes de dos patrullas que llegaron al plantel.
El secretario de Salud de Guanajuato, Gabriel Cortés Alcalá, informó que la menor está estable y fuera de peligro, y que se ofrecerá atención psicológica en coordinación con la Secretaría de las Mujeres y la Secretaría de Educación para apoyar su reintegración escolar y social.
Padres insistieron en que las medidas de seguridad deben ser permanentes y no reactivas, mientras algunos llamaron también a reforzar la supervisión parental en los traslados escolares para reducir riesgos en el entorno.


