La declaración del embajador de China ante la ONU sobre los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán subraya una tensión internacional que puede tener repercusiones en la seguridad y en las relaciones comerciales regionales, incluidas las vinculaciones energéticas que afectan al país. El pronunciamiento sitúa el conflicto en un contexto que podría influir en mercados y en la diplomacia local.
El representante chino condenó los ataques y calificó la ofensiva de «descarada», afirmando que el uso de la fuerza en las relaciones internacionales es «inaceptable». Señaló que los hechos han provocado una intensificación repentina de las tensiones en la región.
El embajador insistió en que la soberanía e integridad territorial de Irán y de otros Estados deben ser respetadas y expresó profunda preocupación por las víctimas civiles. Subrayó que atacar civiles es «una línea roja que no se debe cruzar».
Para la delegación china, el uso indiscriminado de la fuerza solo contribuye a intensificar el odio y no es una forma de resolver controversias. Añadió que una escalada militar «no redunda en beneficio de nadie» y pidió el cese inmediato de las operaciones militares.
El diplomático urgió a reanudar las negociaciones «lo antes posible» y defendió el diálogo como el único camino viable. China, dijo, está dispuesta a trabajar con la comunidad internacional para reducir la tensión y proteger a la población civil.
El representante también recordó que todos los Estados deben cumplir con el derecho internacional y que la seguridad de los civiles y el respeto a la soberanía son «una prioridad y una obligación irrenunciable». Planteó la cooperación multilateral como vía para asegurar la paz.
China es el principal aliado y socio comercial de Irán, concentrando alrededor del 30% del comercio exterior iraní y cerca del 90% de sus exportaciones de petróleo, por delante de Rusia e India. Pekín y Teherán han profundizado sus relaciones en los últimos años, incluyendo un acuerdo de asociación estratégica de 2021 que abarca cooperación económica, tecnológica, energética y en materia de seguridad.


