La noticia del fallecimiento del músico Perry Bamonte tiene eco en la escena musical local y entre los seguidores de la banda británica The Cure en la región. Su pérdida, anunciada por la propia agrupación, remarca el impacto global de figuras del rock en audiencias locales.
La banda confirmó en un comunicado el deceso del multiinstrumentista, quien murió a los 65 años tras una breve enfermedad en su domicilio durante las festividades navideñas. El grupo expresó tristeza y transmitió condolencias a la familia.
Bamonte nació en Londres y comenzó su carrera musical como bajista a los 19 años, integrándose al dúo The Plan junto con el baterista Paul Langwith y los guitarristas Robert Marlow y Vince Clarke. Antes de formar parte oficialmente de The Cure, trabajó como asistente personal y técnico de guitarra de Robert Smith durante la gira de 1984.
Ingresó de lleno a The Cure en 1990 tras colaborar con la banda entre 1984 y 1989, y fue descrito por sus compañeros como una persona tranquila, intensa, intuitiva, constante y creativa. Participó en la grabación de varios álbumes emblemáticos del grupo y contribuyó con guitarra, bajo de seis cuerdas y teclados.
Entre los discos en los que intervino figuran Wish, Wild Mood Swings, Bloodflowers, Acoustic Hits y The Cure, y durante su paso por la banda ofreció más de 400 conciertos a lo largo de 14 años. Su salida en 2005 lo llevó a dedicarse a la ilustración y a la pesca con mosca.
Regresó a la actividad con la formación antes de la incorporación de The Cure al Salón de la Fama del Rock & Roll y volvió a integrar la gira mundial Shows of a Lost World en 2022. En su comunicado final, la banda afirmó que lo echarán mucho de menos y envió sus pensamientos y condolencias a sus allegados.



