En Monterrey, Nuevo León, un juez federal ordenó prisión oficiosa contra Mario Alberto «N», identificado como sobrino del narcotraficante Osiel Cárdenas Guillén, exlíder del Cártel del Golfo, en el marco de una investigación federal. La determinación tiene impacto local por la participación de fuerzas de seguridad estatales y federales en las detenciones.
La Fiscalía General de la República informó que la medida se dictó contra dos personas por su probable participación en delitos relacionados con armas de fuego de uso exclusivo del Ejército y con sustancias ilícitas. Se atribuye además la posible posesión de cartuchos y cargadores de uso exclusivo de las fuerzas armadas, así como delitos contra la salud con fines de comercio de clorhidrato de metanfetamina.
En la audiencia inicial, el Ministerio Público Federal de la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada presentó pruebas para que un juez calificara de legal la detención de Mario «N», Raúl «N» y Kevin «N». La Fiscalía buscó así sustentar la continuidad de las medidas cautelares y la integración de la carpeta de investigación.
La defensa de los tres imputados solicitó la duplicidad del término constitucional para que se defina su situación jurídica, lo que amplía el plazo para que el juez determine si se vincula a proceso. Ese recurso procesal suspende temporalmente la resolución sobre medidas cautelares definitivas.
Las detenciones se realizaron en Monterrey por acciones coordinadas del Gabinete de Seguridad del gobierno federal, a través de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina, en colaboración con autoridades estatales. Los detenidos permanecen bajo custodia federal mientras continúa la investigación.



