Cuando se menciona el pozole, es habitual asociarlo a los colores rojo, verde o blanco, representativos de diversas regiones de México. Sin embargo, en Morelos existe una variante menos conocida pero igualmente deliciosa: el pozole negro. Este platillo, que resalta por su color intenso y su sabor ahumado, está adquiriendo reconocimiento nacional, simbolizando la esencia de las celebraciones locales.
El característico tono oscuro del pozole negro proviene de chiles pasilla y mulato tatemados, que no solo aportan un aroma profundo, sino también un leve dulzor. Este pozole se acompaña de los ingredientes clásicos, como lechuga, rábanos, cebolla, orégano y tostadas, aunque su sabor final resulta ser completamente distintivo, ideal para sorprender a los comensales en ocasiones especiales.
### Un Proceso Único
El pozole negro se distingue de otras versiones por la inclusión de chiles secos tatemados, que se combinan con maíz cacahuazintle y carne de cerdo o pollo. Este método de preparación otorga un sabor ahumado singular, marcando una diferencia notable con las variantes más comunes.
### Variaciones Regionales
En algunas comunidades morelenses, el pozole se elabora con pollo en lugar de cerdo. Asimismo, hay quienes optan por añadir chile ancho para intensificar el sabor. Otra interpretación menos frecuente incorpora frijoles negros molidos, lo que refuerza su color oscuro, aunque la base siempre permanece ligada al tatemado de los chiles.
### Receta Sugerida
Para quienes desean preparar este platillo, se ofrece a continuación una receta:
1. En una olla grande, coloque el maíz cacahuazintle precocido junto con la carne de cerdo y suficiente agua para cubrir.
2. Añada cebolla y ajos, y deje hervir a fuego medio hasta que el maíz reviente y la carne esté tierna.
3. Mientras tanto, tueste los chiles pasilla y mulato en un comal, evitando que se quemen para no alterar el sabor.
4. Remójalos en agua caliente y luego licúelos con un poco del mismo líquido.
5. Agregue esta salsa al pozole, cuele si lo desea, y cocine por 20 minutos más para amalgamar los sabores. Ajuste de sal y sazone con orégano seco.
6. Sirva el pozole negro caliente, acompañado de lechuga, rábanos, cebolla, limón y tostadas crujientes.
Este platillo no solo es una expresión culinaria de la región, sino también una opción ideal para impresionar a sus invitados en cualquier reunión especial.


