La justicia militar de la República Democrática del Congo ha condenado a pena de muerte a 54 personas acusadas del asesinato de dos investigadores de la ONU en 2017. Este veredicto, anunciado recientemente, revoca anteriores absoluciones y penas menores dictadas en una instancia anterior en 2022.
Según el abogado Willy Wanga, los acusados tienen un plazo de 45 días para apelar la sentencia ante la Corte de Casación, que revisará posibles errores de procedimiento. De los 54 condenados, 49 enfrentan la pena capital, incluido un coronel de las Fuerzas Armadas, quien previamente había recibido una condena de diez años de prisión.
Los investigadores, el estadounidense Michael Sharp y la sueco-chilena Zaida Catalán, fueron asesinados mientras documentaban violaciones de derechos humanos en la región de Kasai Central. Su desaparición y posterior hallazgo de cuerpos en marzo de 2017 generaron un foco de atención sobre la violencia en la zona, exacerbada por el levantamiento de la milicia Kamuina Nsapu.
Aunque inicialmente el gobierno congoleño señaló a esta milicia como responsable, una investigación de la ONU sugirió que la emboscada pudo ser una acción fortuita, pero no descartó la implicación de autoridades locales. El proceso judicial ha enfrentado numerosos obstáculos desde su inicio, incluyendo demoras y apelaciones.









