La presidenta de México anunció que su gobierno comenzará en agosto una consulta «escuela por escuela» para evaluar las necesidades del sector educativo, tras la reciente retirada de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) de la Ciudad de México.
En una gira por Tijuana, la mandataria indicò que las secretarías de Gobernación y de Educación Pública proporcionarán detalles sobre la negociación con el magisterio. Este anuncio se produce después de que la CNTE levantara una concentración de 19 días en la plaza del Zócalo, donde protestaron contra políticas educativas y laborales del gobierno federal.
Durante las movilizaciones, los integrantes de la CNTE llevaron a cabo bloqueos y protestas, afectando la infraestructura de eventos públicos, incluidos aquellos relacionados con el Mundial. El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, negó que se ofrecieran 800 millones de pesos a la CNTE para que retirara su concentración, afirmando que esos recursos son parte del presupuesto ordinario destinado a atender el rezago educativo en estados como Chiapas, Oaxaca y Guerrero.
Delgado explicó que estos fondos se utilizarán para cubrir faltantes de maestros y abrir nuevas plazas en el sistema educativo, que involucra a más de un millón de docentes y 200,000 escuelas. La consulta propuesta por la presidenta se presenta como una respuesta a las demandas del magisterio, aunque aún faltan detalles sobre su metodología y alcance.
Recientemente, la CNTE logró algunos avances en acuerdos, como la homologación de prestaciones y garantías para quienes participaron en el paro. Sin embargo, no alcanzó sus principales objetivos, que incluían la abrogación de la reforma a pensiones y la eliminación de reformas educativas consideradas perjudiciales.






