La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que el país enfrenta una fuerte presión externa que busca influir en su sistema de justicia. Según Sheinbaum, hay intentos de obligar a México a aceptar que la justicia debe ser administrada desde el extranjero, a pesar de la ausencia de pruebas por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Durante una visita a Carrillo Puerto, Veracruz, la mandataria se refirió a las exigencias externas en temas de justicia, sin mencionar directamente las acusaciones contra diez funcionarios de Sinaloa, incluido el gobernador con licencia, Rubén Rocha, quienes están siendo investigados por presuntos vínculos con el crimen organizado. Sheinbaum defendió que los procesos judiciales deben realizarse dentro del país, sin interferencias exteriores.
La presidenta también defendió al expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien, según ella, ha sido objeto de una campaña en su contra tras presentar una alerta sobre una supuesta intervención estadounidense. Sheinbaum expresó su respaldo a López Obrador, asegurando que este tipo de ataques son injustos y sin fundamento.
Finalizó su discurso enfatizando que su gobierno está comprometido con la comunidad y que su mayor defensa contra estas campañas es trabajar junto a la gente y llevar a cabo obras que beneficien a la población.








