La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que México fue invitado a la Cumbre contra el «terrorismo político de izquierda», pero decidió no asistir debido al nombre del evento. Sheinbaum argumentó que participar no sería prudente, ya que considera que el tema es más político que relacionado con la seguridad pública.
Durante una conferencia de prensa, la mandataria subrayó que los conflictos políticos no deben ser tratados como problemáticas de seguridad. Señaló que el término «terrorismo de extrema izquierda» se aplica a situaciones en varios países, pero que cada país tiene sus propias razones para enfrentar esos desafíos.
Recientemente, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, presidió una cumbre en la que participaron 60 países, enfocándose en el «terrorismo político de izquierda». Durante el evento, Rubio vinculó a Cuba con la promoción de la extrema izquierda en América y en Estados Unidos, y mencionó episodios violentos a lo largo de la historia.
Rubio calificó el terrorismo político de extrema izquierda como una amenaza transnacional que ha persistido durante décadas y que actualmente está resurgiendo. Además, anunció la restricción de visados a miembros de grupos que él considera terroristas de extrema izquierda, alineándose con la narrativa de la administración de Donald Trump, que ha intensificado sus críticas hacia un presunto resurgir del comunismo.










