Gustavo Alfaro, entrenador de Paraguay, criticó a las élites empresariales del fútbol por los altos precios de las entradas del Mundial, que considera perjudiciales para los aficionados. Durante una práctica, se comprometió a luchar por avanzar en el torneo y a que más paraguayos pudieran asistir al partido.
Alfaro mencionó la dificultad económica para viajar y asistir, y destacó que «los precios de las entradas eran carísimos». Según él, el fútbol no debería ser un negocio exclusivo de unos pocos, sino accesible para todos.
El entrenador enfatizó que el fútbol pertenece a todos, especialmente a los más humildes, y que su esencia debe ser defendida. Paraguay jugará contra Australia el jueves en un encuentro clave del Grupo D, tras vencer a Turquía 1-0 después de perder ante Estados Unidos.
Alfaro señaló que su equipo proviene de orígenes humildes y que buscarán demostrar su valía en el Mundial, enviando un mensaje a los niños de la calle. «Sentimos que si estamos juntos, podemos ser más», afirmó.
Alfaro critica las pausas de hidratación
El entrenador también cuestionó las pausas de hidratación impuestas por la FIFA, alegando que interrumpen el ritmo del juego. Estas pausas, de tres minutos durante cada tiempo, fueron diseñadas para proteger a los jugadores del calor en ciertos estadios.
Alfaro se unió a las críticas, sugiriendo que estas interrupciones benefician más a los anuncios publicitarios que al juego. Coincidió con Marcelo Bielsa en que dividir los partidos en cuatro periodos afecta la esencia del fútbol.
Sin embargo, reconoció que en algunas ubicaciones con altas temperaturas, las pausas pueden ser útiles, aunque deberían ser más breves. «Un minuto sería suficiente», concluyó.






