Una tormenta geomagnética de categoría G4 ha afectado a México desde la noche del 11 de noviembre y se espera que produzca efectos visibles en el ámbito tecnológico a lo largo del 12 de noviembre. Según el Servicio de Clima Espacial México de la UNAM, este fenómeno puede influir en las comunicaciones por radio de alta frecuencia, los sistemas de posicionamiento satelital, los satélites de comunicación y observación, así como en redes eléctricas de gran extensión.
Se ha confirmado que esta tormenta es parte de una serie de eyecciones de masa coronal que se han registrado desde el 9 de noviembre. Las tormentas geomagnéticas de categoría G4 son poco frecuentes pero pueden provocar alteraciones en dispositivos electrónicos terrestres. La mayor categoría dentro de esta escala es G5.
El 11 de noviembre, el Sol experimentó una erupción significativa, liberando una llamarada de clase X5.1, la más potente registrada desde 2024, que causó interrupciones en las comunicaciones por radio en varias regiones de África y Europa.
Los efectos de las tormentas geomagnéticas incluyen fluctuaciones o apagones en las redes eléctricas, así como errores en la precisión y sincronización de las señales de GPS. Sin embargo, la NOAA ha señalado que estas afectaciones pueden mitigarse con medidas preventivas. Además, es común que fenómenos como este generen auroras visibles en latitudes bajas, como se ha reportado en ciertos lugares de Estados Unidos y en el norte de México.
Sciesmex anticipa que la actividad geomagnética será similar a la ocurrida en octubre de 2024, aunque aclara que, a pesar de su potencial impacto tecnológico, este fenómeno no representa un riesgo para la salud humana. El servicio de clima espacial también colabora con Protección Civil para coordinar acciones preventivas, mientras que la NOAA ha indicado que la tormenta podría continuar hasta el 13 de noviembre.


