La administración del Tren Maya reportó una falla en el generador de energía que afecta la ruta Mérida-Cancún Aeropuerto, lo que llevó a la suspensión del servicio el 1 de julio. Este incidente tuvo lugar a diez kilómetros de la estación de Cancún-Aeropuerto.
Días después, el Tren Maya comunicó que una pasajera sufrió una crisis nerviosa debido a la situación, recibiendo atención médica. Para atender a los viajeros, se movilizaron dos trenes de auxilio que transportaron a los pasajeros a su destino, donde se proporcionaron reembolsos y compensaciones económicas.
Testimonios de los pasajeros indicaron que recibieron información de la tripulación sobre el cambio de unidad, el cual se implementó por motivos de seguridad. El convoy había presentado una pérdida de potencia, impidiendo continuar el trayecto de forma normal.
El personal del Tren Maya actuó rápidamente para restablecer el servicio, minimizando las afectaciones y garantizando la seguridad de los usuarios. No se reportaron personas lesionadas durante los incidentes.







