Estados Unidos. El presidente estadounidense ha dado indicios de contemplar un posible ataque militar a Irán, aunque aún no ha tomado una decisión definitiva, según reportes de medios de comunicación estadounidenses.
Fuentes de inteligencia y del Departamento de Defensa han señalado que el mandatario podría estar considerando unirse formalmente a las operaciones aéreas de Israel. Sin embargo, recientes declaraciones han indicado que ha decidido posponer la orden final, en vista de la posibilidad de que Teherán opte por abandonar su programa nuclear.
Un funcionario de la Casa Blanca ha destacado que todavía hay diversas opciones en discusión y que el presidente sigue observando las acciones de Israel en este contexto.
En respuesta a la cobertura mediática sobre sus intenciones, el presidente cuestionó la precisión de los informes en su plataforma Truth Social, afirmando que los medios no tienen claro sus pensamientos sobre Irán.
En declaraciones recientes, subrayó que aunque tiene ideas sobre cómo proceder, no ha tomado ninguna decisión definitiva, dejando abierta la posibilidad de una intervención militar estadounidense.
El mandatario regresó de manera abrupta a la Casa Blanca desde la cumbre del G7 en Canadá para reunirse con su Consejo de Seguridad Nacional y evaluar la situación. Además, ha exigido la "rendición incondicional" de Irán y amenazado con tomar medidas drásticas contra su líder supremo.




