Volkswagen ha estado revelando detalles sobre el nuevo Polo, un vehículo completamente eléctrico que no reemplazará a la versión actual de gasolina en el corto plazo. Este modelo se posicionará como el automóvil eléctrico más asequible de la marca, marcando un importante paso en la estrategia de Volkswagen hacia la movilidad eléctrica.
Una de las novedades es que, en lugar de continuar con la denominación numérica de sus modelos eléctricos, como ID.3 y ID.4, Volkswagen ha decidido mantener el nombre histórico de Polo, lo que confiere una mayor identidad al nuevo modelo. Esta decisión no solo se limita al nombre, sino que también refleja una evolución en su enfoque de diseño, ingeniería y concepto general.
El Volkswagen ID. Polo contará con un estilo renovado que, aunque claramente identificable como un vehículo eléctrico, conservará elementos del diseño de sus homólogos de combustión. Este nuevo modelo será el primero en incorporar la actualización de la plataforma MEB, denominada MEB+, que promete una fabricación más simplificada y eficiente, además de una reducción en costos sin sacrificar calidad.
Con un lanzamiento programado para principios de 2026, se anticipan tres variantes de potencia: 116 hp, 135 hp y 211 hp. La versión básica utilizará una batería de litio ferrofosfato de 37 kWh, con capacidad de carga directa de hasta 90 kW. Las versiones superiores contarán con una batería de níquel magnesio cobalto de 52 kWh, ofreciendo una autonomía cercana a los 450 km.
Además, Volkswagen planea incluir una versión GTI, que será la más potente de la gama, con 226 hp y un enfoque en el rendimiento deportivo. Se estima que el precio del ID. Polo comenzará por debajo de los 25,000 euros, excluyendo incentivos que podrán variar según el país.
Este modelo representa un hito para Volkswagen, al ser su vehículo eléctrico más pequeño y asequible hasta la fecha, y se espera que las versiones equivalentes se introduzcan en marcas asociadas como Skoda y CUPRA en el futuro.


