La medida tiene repercusiones directas en Estados Unidos: el gobierno estadounidense calificó como organizaciones terroristas a las facciones de los Hermanos Musulmanes en Egipto, Jordania y Líbano, lo que afecta a residentes, entidades y relaciones económicas con ese país.
El Departamento de Estado comunicó la decisión y la vinculó con una orden ejecutiva presidencial que ordenaba evaluar la catalogación del movimiento por sus supuestos vínculos con Hamás.
Entre las designaciones figura la rama libanesa de los Hermanos Musulmanes y su secretario general, Muhammad Fawzi Taqqosh, a quienes Washington acusa de alinearse con Hamás y con Hezbola.
El gobierno estadounidense afirma que esa facción reactivó las llamadas Fuerzas al-Fajr y lanzó cohetes contra el norte de Israel tras atentados atribuidos a Hamás, y que el Ejército libanés desmanteló un campo de entrenamiento encubierto con participación de militantes de Hamás y de los Hermanos Musulmanes libaneses.
También fueron sancionadas las ramas de Egipto y Jordania por presunto apoyo material a Hamás, según el comunicado oficial.
La designación implica el bloqueo de todos los bienes e intereses de las personas y grupos sancionados que se encuentren en Estados Unidos, además de prohibir a ciudadanos y empresas estadounidenses mantener relaciones comerciales con ellos.
Una orden ejecutiva previa instruyó a las autoridades del Departamento de Estado y del Tesoro a elaborar un informe sobre la posible clasificación de los Hermanos Musulmanes y, si procedía, efectuar la designación.



